Lección 22-26. La Primera Restricción [Tzimtzum Aleph] y la Pantalla [Masaj]

Lección 22-26. La Primera Restricción [Tzimtzum Aleph] y la Pantalla [Masaj]

Temas: Disparidad de forma | La primera restricción [Tzimtzum Aleph] | Masaj [Pantalla] | Luz Reflejada | Zivug de Hakaa [el acoplamiento por golpe] | Cinco fases en la Pantalla

Contenido de la lección
Materiales

Temas:

  • Disparidad de forma
  •  Tzimtzum Alef [la primera restricción]
  •  Masaj  [Pantalla]
  • Luz Reflejada
  •  Zivug de Hakaa  [el acoplamiento por golpe]
  • Cinco fases en la Pantalla

Lecciones 22-26. La Primera Restricción {Tzimtzum Alef} y la Pantalla {Masaj}

Extractos seleccionados de "Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá" por Baal HaSulam


13) La cuestión es que, del mismo modo que los objetos físicos están separados entre sí por medio de la distancia espacial, las entidades espirituales están separadas por medio de la disparidad de forma entre sí. Esto también puede verse en nuestro mundo. Por ejemplo: Cuando dos personas comparten la misma forma de pensar, se aman entre sí, y la distancia entre ellos, no les causa alejamiento.

Lo mismo ocurre a la inversa. Cuando sus formas de ver las cosas difieren, se odian entre sí y la proximidad espacial no logrará acercar el uno al otro en absoluto. Por lo tanto, las diferencias en los puntos de vista los aleja entre sí, y la proximidad de sus puntos de vista los acerca. Si, por ejemplo, la naturaleza de uno fuera completamente opuesta a la del otro, entonces estarían ambos tan distanciados entre sí como el este del oeste.

De forma similar podrás entender de la espiritualidad, que todas las cuestiones de cercanía y lejanía, acoplamiento y unificación, que se disciernen en ellos, son solo grados de disparidad de forma. Se separan el uno del otro de acuerdo con la medida de disparidad de forma, y se juntan según la medida de equivalencia de forma.

De todos modos debes comprender que, a pesar de que el deseo de recibir es una ley obligatoria en la criatura, puesto que es la esencia misma de la criatura y es la vasija adecuada para alcanzar la meta de la Idea de la Creación, sin embargo, esto lo separa completamente del Emanador. La razón para esto es que existe disparidad de forma al punto de existir oposición total entre la criatura y el Emanador. Esto se debe a que el Emanador es puro otorgamiento, sin rastro alguno de chispas de recepción; y la criatura es pura recepción, sin rastro alguno de chispas de otorgamiento. Así, no existe oposición de forma mayor que esta. Por consiguiente, inferimos que esta oposición de forma necesariamente la separa del Emanador.


14) Para salvar a las criaturas de esta gran separación, fue efectuada la primera restricción. Lo cual separó a la cuarta fase del resto de los Partzufim de Kedushá (santidad) de forma tal que esa gran medida de recepción permaneció como un espacio vacío desprovisto de toda Luz. Esto se debe a que todos los Partzufim de Kedushá surgieron con una pantalla erigida en su Kli Maljut, para que no pudieran recibir Luz dentro de su cuarta fase. Entonces, cuando la Luz Superior fue atraída y se extendió al ser emanado, esta pantalla la rechazó hacia atrás. Esto es referido como un golpe (Hakaá) entre la Luz Superior y la pantalla, que eleva Luz Retornante desde abajo hacia arriba, vistiendo a las diez Sefirot de la Luz Superior.

Esa parte de la Luz que es rechazada y empujada de regreso, se llama Luz Retornante (Or Jozer). A medida que esta va vistiendo a la Luz Superior, se va convirtiendo en una vasija para recepción de la Luz Superior, en vez de la cuarta fase, ya que la vasija de Maljut ya se ha expandido por medio de la Luz Retornante, –la Luz rechazada– que se ha elevado y que ha revestido a la Luz Superior desde abajo hacia arriba, expandiéndose desde arriba hacia abajo también. Por lo tanto, las Luces se encontraban revestidas en las vasijas, dentro de la Luz Retornante.

Este es el significado de «Rosh» (cabeza) y «Guf» (cuerpo) en cada grado. El acoplamiento mediante golpe (Zivug de Hakaá) de la Luz Superior en la pantalla, eleva Luz Retornante desde abajo hacia arriba, y viste a las diez Sefirot de la Luz Superior, en forma de diez Sefirot de Rosh, es decir, raíces de las vasijas ya que no puede haber un verdadero revestimiento ahí. Posteriormente, cuando Maljut se expande con esa Luz Retornante desde arriba hacia abajo, la Luz Retornante termina y se convierte en vasijas para la Luz Superior. En ese momento hay revestimiento de las Luces dentro de las vasijas, y esto se denomina el «Guf» de ese grado, es decir, vasijas completas.


15) De este modo, se formaron nuevas vasijas en los Partzufim de Kedushá, en vez de la cuarta fase tras la primera restricción. Fueron creados a partir de la Luz Retornante del acoplamiento mediante golpe en la pantalla. Ciertamente, debemos comprender esta Luz Retornante y cómo se convirtió en una vasija de recepción, puesto que al comienzo no era más que una Luz rechazada de recibir. Así, vemos que ahora está sirviendo con un rol opuesto respecto al de su propia esencia.

Lo explicaré a través de una alegoría de la vida real. La naturaleza del hombre es apreciar y respetar la cualidad de otorgamiento, y despreciar y aborrecer el recibir de un amigo. Por lo tanto, cuando llega a la casa de su amigo y este (el anfitrión) le invita a una comida, él (el invitado) declinará la invitación aunque se encuentre muy hambriento, puesto que, a su parecer, es humillante y despreciable recibir un presente de su amigo.

Sin embargo, cuando su amigo le insiste lo suficiente, de forma tal que quede claro que, al comer le estaría haciendo un gran favor a su amigo, él accede a comer, pues ahora ya no siente que esté recibiendo un presente, ni que su amigo es quien está otorgando. Por el contrario, él (el invitado) es quien otorga y quien está haciéndole un favor a su amigo al recibir de él este obsequio.

Así, podemos observar que, aunque el hambre y el apetito representan vasijas de recepción designadas para comer, y que esa persona tenía suficiente hambre y apetito para recibir la comida de su amigo, aun así, no podía probar ni un bocado debido a la sensación de vergüenza. Sin embargo, a medida que su amigo le insistió y él lo rechazaba, se fueron formando dentro de él nuevas vasijas para comer, ya que las fuerzas de la insistencia de su amigo y las fuerzas de sus propios rechazos, a medida que se acumulaban, terminaron por alcanzar una cantidad suficiente que revirtieron la medida de recepción en una medida de otorgamiento.

Al final, puede describirse que, al comer, le estará haciendo un gran favor a su amigo. En ese estado se forman, dentro de él, nuevas vasijas de recepción para recibir la comida ofrecida. Ahora, se considera que la fuerza de su rechazo se ha convertido en la vasija esencial dentro de la cual recibir la comida, y no el hambre y el apetito, aunque estos son propiamente las habituales vasijas de recepción.


16) A partir de esta alegoría entre los dos amigos, podemos comprender el tema del acoplamiento mediante golpe y la Luz Retornante que se eleva por su causa, que se convierte así en nuevas vasijas de recepción para la Luz Superior en vez de la cuarta fase. Podemos comparar la Luz Superior que choca contra la pantalla, y que desea expandirse dentro de la cuarta fase, con la súplica por comer. La razón es que, al igual que en el ejemplo anterior donde uno aspiraba a que su amigo recibiera su comida, así la Luz Superior desea extenderse al receptor. Y la pantalla, que golpea la Luz y la repele, puede compararse con el rechazo del amigo rehusando recibir la comida, y rechazando así su favor.

Y del mismo modo que podemos ver aquí que es precisamente el rechazo y negativa lo que se transforma en las vasijas de recepción apropiadas para recibir la comida de su amigo, podemos imaginar que la Luz Retornante, que se eleva a través del impacto de la pantalla y la Luz Superior que es rechazada, se convierte en una nueva vasija de recepción para la Luz Superior, en vez de la cuarta fase, que servía como vasija de recepción antes de la primera restricción (Tzimtzum Álef).

Sin embargo, esto fue establecido solamente en los Partzufim (plural dePartzuf) de Kedushá (santidad) de ABYA, no en los Partzufim de las Klipot (cáscaras) ni en este mundo, donde la cuarta fase misma es considerada la vasija de recepción. Y este es el motivo por el cual están separadas de la Luz Superior, ya que la disparidad de forma en la cuarta fase las separa. Por eso, se considera que las Klipot y los malvados están muertos, ya que se encuentran separadas de la Vida de Vidas a través del deseo de recibir que poseen. Ver punto 14, ya que no se puede extenderse más en esto.


Cinco fases en la pantalla

18) Ahora explicaremos las cinco fases que hay en la pantalla por medio de las cuales cambian los niveles durante el acoplamiento mediante golpe (Zivug de Hakaá) que realiza con la Luz Superior. Primero debemos entender a fondo que, aunque la cuarta fase fue descartada para volverse una vasija de recepción para las diez Sefirot después de la restricción, y a pesar de que la Luz Retornante se eleva desde la pantalla por medio del acoplamiento mediante golpe se convirtiera en una vasija de recepción en su lugar, aun así, debe acompañar a la Luz Retornante con su fuerza de recepción. Sin esto, la Luz Retornante no hubiera sido apta para ser una vasija de recepción.

También debemos entender lo de la alegoría que se encuentra en el punto 15, donde hemos demostrado que la fuerza de rechazo y el negarse a recibir la comida, se convirtió en la vasija de recepción en lugar del hambre y el apetito. Esto es así porque, el hambre y el apetito, que son la habitual vasija de recepción, fueron descartados de ser vasija de recepción, debido a la vergüenza y la deshonra por recibir un regalo de su amigo. Y solo las fuerzas de rechazo y negación se convirtieron en vasijas de recepción en su lugar. Porque, por medio de rehusarse y rechazar, la recepción se transformó en otorgamiento, y a través de ellos consiguió vasijas de recepción aptas para recibir la comida de su amigo.

Sin embargo, no se puede decir que ya no necesita sus vasijas de recepción habituales, es decir, el hambre y el apetito, pues está claro que, sin el apetito por la comida, no podrá satisfacer el deseo de su amigo y traerle satisfacción al comer en su casa. Pero la cuestión es que, el hambre y apetito, que fueron descartados en su forma habitual, ahora han sido transformados a través de las fuerzas del rechazo y la negación en una nueva forma: recepción con el fin de otorgar. De esta forma, la humillación se ha transformado en honor.

De lo anterior se desprende que las habituales vasijas de recepción aún se encuentran tan activas como siempre, pero han adquirido una nueva forma. También constatamos, en lo referente a nuestro tema, que es verdad que la cuarta fase ha sido descartada de convertirse en una vasija de recepción de las diez Sefirot. Esto es a causa de su grosor, es decir, de la disparidad de forma respecto al Otorgante, lo cual la separa de Él. Sin embargo, por medio de la corrección de la pantalla en la cuarta fase, que impacta con la Luz Superior y la repele, su anterior forma defectuosa se transforma y adquiere una nueva forma, llamada Luz Retornante, al igual que la transformación de la forma de recepción en forma de otorgamiento.

El contenido de su forma inicial no ha cambiado. Porque ahora no come sin apetito. De forma similar, todo el grosor, que es la fuerza de recepción en la cuarta fase, ha entrado en la Luz Retornante. Por ende, la Luz Retornante se vuelve apta para volverse una vasija de recepción. Y apréndelo con atención.

Por lo tanto, siempre deben distinguirse dos fuerzas en la pantalla:

La primera es la dureza (Kashiut), que representa la fuerza que está dentro y que rechaza la Luz Superior.

La segunda es el grosor, que es la medida de deseo de recibir de la cuarta fase incluido en la pantalla. A través del acoplamiento mediante golpe, por medio de la fuerza de Kashiut que hay en él, su grosor (Aviut) se convierte en refinamiento (Zakut), es decir, la recepción se transforma en otorgamiento.

Estas dos fuerzas que se encuentran en la pantalla actúan a través de cinco fases: las cuatro fases JuB TuM y su raíz, llamada Kéter.


21) Como ya sabes, en general, la sustancia general de la pantalla se llama dureza, y es explicado como algo muy duro que no permite que nada pueda atravesar sus límites. De forma similar, la pantalla no permite el paso de la Luz Superior hacia Maljut, que es la cuarta fase. Así, se considera que la pantalla bloquea y repele la medida entera de Luz que estaba destinada a revestirse en la vasija de Maljut.

También se ha puesto en claro que, esas cinco fases de grosor en la cuarta fase, están incluidas y vienen dentro de la pantalla, y se unen a la dureza en su correspondiente medida. Por lo tanto, se distinguen cinco tipos de acoplamiento mediante golpe en la pantalla, que corresponden a los cinco grados de grosor que allí se encuentran:

Un acoplamiento mediante golpe sobre una pantalla completa, con todos los cinco niveles de grosor, eleva suficiente Luz Retornante para revestir todas las diez Sefirot hasta el nivel de Kéter.
Un acoplamiento mediante golpe sobre una pantalla que carece de grosor de la cuarta fase y que contiene solo el grosor de la tercera fase, eleva suficiente Luz Retornante para revestir las diez Sefirot solo hasta el nivel de Jojmá, faltándole Kéter.
Y si tiene solo grosor de la segunda fase, su Luz Retornante es más pequeña y alcanza solo a revestir hasta el nivel de Biná, faltándole Kéter y Jojmá.
Si contiene solo el grosor de la primera fase, su Luz Retornante se reduce aún más, y alcanza solo a revestir hasta el nivel de Tiféret, faltándole KaJaB.
Y si también carece de grosor de la primera fase, y se queda solo con grosor de fase raíz, su impacto es mínimo, y alcanza solo a revestir hasta el nivel de Maljut, faltándole las primeras nueve Sefirot, que son KaJaB y Tiféret.


22) De este modo puedes ver cómo los cinco niveles de diez Sefirot emergen por medio de cinco tipos de acoplamiento mediante golpe de la pantalla, que se efectúan sobre los cinco grados de grosor en él. Y ahora te anunciaré la razón de esto, pues es sabido que la Luz no puede ser alcanzada sin una vasija.

También sabes que estos cinco grados de grosor vienen de los cinco grados de grosor en la cuarta fase. Previo a la restricción había cinco vasijas en la cuarta fase, vistiendo las diez Sefirot KaJaB TuM (punto 18). Después de la primera restricción, fueron incorporados en las cinco fases de la pantalla que, conjuntamente con la Luz Retornante que eleva, vuelven a ser cinco vasijas con respecto a la Luz Retornante en las diez Sefirot KaJaB TuM, en vez de las cinco vasijas que había en la cuarta fase antes de la restricción.

De acuerdo con esto, queda claro que, si una pantalla contiene todos estos cinco niveles de grosor, contiene las cinco vasijas que visten estas diez Sefirot. Pero cuando no contiene todos los cinco niveles, ya que el grosor de la cuarta fase está ausente allí, contiene solo cuatro vasijas. Por eso solo puede revestir cuatro Luces (JuB TuM) y carece de una Luz, que es Kéter; al igual que carece de una vasija, que es el grosor de la cuarta fase.

Del mismo modo, cuando también carece de la tercera fase, y la pantalla contiene solo tres niveles de grosor, es decir, solo hasta la segunda fase, contiene solo tres vasijas. Así, solo puede revestir tres Luces: BináTiféret y Maljut. En ese estado, el nivel mencionado carece de las siguientes dos Luces: Kéter y Jojmá. Y también carece de dos vasijas: la tercera fase y la cuarta fase.

Y cuando la pantalla contiene solo dos niveles de grosor, es decir, fase de raíz y la primera fase, contiene solo dos vasijas. Por lo tanto, viste solamente dos Luces: la Luz de Tiféret y la Luz de Maljut. De este modo, el nivel carece de las tres Luces KaJaB, al igual que carece de las tres vasijas la segunda fase, la tercera fase y la cuarta fase.

Y cuando la pantalla posee solo un nivel de grosor, que es solo fase raíz de grosor, tiene solo una vasija. Por lo tanto, solo puede revestir una Luz: la Luz de Maljut. Este nivel carece de las cuatro Luces KaJaB y Tiféret, al igual que carece de las siguientes cuatro vasijas: grosor de la cuarta fase, la tercera fase, la segunda fase y la primera fase. Entonces, el nivel de cada Partzuf depende precisamente de la medida de grosor que existe en la pantalla. La pantalla de la cuarta fase genera el nivel de Kéter. El de la tercera fase genera el nivel de Jojmá. El de la segunda fase genera el nivel de Biná. El de la primera fase genera el nivel de Tiféret. Y el de fase Shóresh genera el nivel deMaljut.


Glosario

Baal HaSulam "Estudio de las diez Sefirot", Vol. 1, parte 1, tabla de respuestas sobre el significado de las palabras:

46. Qué es “Restricción” (Parte 1, cap. 1, luz interna, 40)

Aquel que conquista su propio deseo. En otras palabras, quien se contiene a sí mismo y no recibe a pesar de su gran deseo de recibir, se considera que se restringe a sí mismo.


Baal HaSulam "Estudio de las diez sefirot" Vol. 1, parte 2, respuestas sobre el significado de las palabras:

2. Qué es la luz reflejada (Parte dos, observación interna, 79)

Es la luz que no se recibe en la fase cuatro. Es la luz destinada a llenar la fase cuatro, y que ella no recibe debido a la pantalla que la detiene y la rechaza. Esta operación se llama "zivug de-akaa" [“acoplamiento por golpe”] (Parte dos, observación interna, 22). Todas las vasijas de recepción en los Partzufim [pl. de Partzuf] desde la restricción en adelante, se extienden de esa luz reflejada, que les sirve en lugar de la fase cuatro en {Ein Sof}.


Baal HaSulam "Estudio de las diez Sefirot" Vol. 1, parte 2, respuestas sobre el significado de las palabras:

43. Pantalla (parte tres, ítem 2)

Una pantalla es la fuerza de restricción que se despierta en el ser emanado hacia la luz superior, para impedirle que descienda a la fase cuatro. Esto significa que tan pronto como llega y toca la fase cuatro, esa fuerza se despierta rápidamente, la golpea y la rechaza. Esa fuerza se llama una “pantalla”. Debes entender la diferencia entre la pantalla y la restricción en el ser emanado, pues son dos asuntos totalmente separados. La fuerza de restricción que se hizo sobre la fase cuatro está dirigida hacia la vasija en el ser emanado, que es un anhelo de recibir. Esto significa que, debido al deseo de igualar la forma con el Emanador, él se detuvo de recibir aunque ansiaba recibir, ya que el anhelo en él, llamado “fase cuatro”, es una fuerza superior que el ser emanado no puede revocar ni disminuir siquiera un poco. En cambio, puede detenerse de querer recibir, a pesar del gran anhelo.

Esta fuerza de contención siempre está ubicada sobre la fase cuatro en el ser emanado, excepto cuando atrae una nueva luz. En ese caso, necesariamente debe revocar la fuerza de la contención, es decir, la restricción en él, y aparece un anhelo por la luz superior en él. Eso le da el poder para atraer la luz hacia sí mismo. Aquí comienza la operación de una pantalla en el ser emanado, ya que cualquier anhelo atrae la luz superior en totalidad, como era en {Ein Sof}, porque es una fuerza superior que el inferior no puede disminuir. Por lo tanto, la luz desciende para llenar la fase cuatro.

Sin embargo, en el momento en que la luz toca la fase cuatro, la pantalla se despierta rápidamente, golpea la luz y la rechaza. Se deduce que él solo recibe la luz de tres fases, y la fase cuatro no la recibe. Por lo tanto, ves que la pantalla funciona solo cuando la luz llega, después de que temporalmente se revoca la restricción, para atraer una nueva luz, como fue explicado. Sin embargo, el acto de restricción es permanente, manteniéndose él mismo de no atraer la luz. Así, la restricción y la pantalla son dos estados completamente separados, y debes saber que la pantalla es un resultado de la restricción.