Curso de la Decena – Lección #31. Fortaleciendo la decena: Principios de trabajo en la decena
Curso de la Decena – Lección #31
Tema: Fortaleciendo la decena: Principios de trabajo en la decena
Extractos Seleccionados de las Fuentes
1. Baal HaSulam, Seiscientas mil Almas
Y, de acuerdo a mi humilde opinión, de verdad no hay en el mundo más que una sola alma, como está escrito en Génesis, 2:7: «E insufló en su nariz el alma de la vida». Y la misma alma se encuentra en todos los hijos de Israel, en todos y cada uno en plenitud, como en Adam HaRishón, porque lo espiritual no se puede cortar o dividir, ya que eso es propio de los materiales. Lo que se dijo que hay 600.000 almas y chispas de almas, parece que aquello se refiere a que se divide por fuerza del cuerpo de cada uno. Es decir que, al principio, el cuerpo separa e impide el resplandor del alma sobre él por completo, y con la fuerza de la Torá y la Mitzvá se purifica el cuerpo y, de acuerdo a la medida en que se purifica, en esa misma medida ilumina el alma general sobre él.
Por ello es que, con respecto al cuerpo material, se forman dos estados:
El primer estado es, que siente su alma como un elemento especial y no comprende que se trata de la totalidad de Israel, esto es realmente un defecto, por eso provoca junto con lo mencionado anteriormente.
El segundo estado es que no ilumina sobre él realmente la Luz del alma de Israel en toda su potencia general de iluminación, sino solo una parte de ella, de acuerdo a la medida y el grado en el que se purificó a sí mismo, al retornar al colectivo.
Y, la señal de que el cuerpo se corrigió completamente es, cuando siente que su alma se encuentra en todo el colectivo de Israel, en cada uno de ellos, y por eso, no se siente a sí mismo como un individuo, ya que, uno depende del otro. Entonces, se torna intacto, sin defecto y el alma se vierte en él de verdad en toda su potencia, tal como apareció en Adam HaRishón.
2. Baal HaSulam, Introducción al estudio de la diez Sefirot (TES) 68-69
"Debemos saber que todas las tendencias y atributos implantados en el hombre, para servir con ello a sus amigos, todas estas tendencias y atributos naturales son requeridos para el trabajo del Creador.
En un principio, solo fueron creados e introducidos en el hombre, solo debido a su función final antedicha, que es el propósito y el final de todo el hombre, como está escrito: «El alejado no será rechazado de Él». Que entonces, los necesita a todos para completarse con ellos, en los modos de recepción de la abundancia y para completar la voluntad del Creador.
Es lo que dice el escrito: «Todo aquel que es llamado en Mi nombre, y que en Mi honor lo He creado» (Isaías 43:7), y también «El Señor ha hecho todo para Él» (Proverbios 16:4). Pero mientras tanto al hombre se le ha preparado un mundo entero, para desarrollar y completar todas estas tendencias y atributos naturales por medio de su dedicación a las criaturas, volviéndose aptas y útiles para su propósito.
Dijeron nuestros sabios: «El hombre debe decir: el mundo fue creado para mí». Esto es porque todas las criaturas del mundo son necesarias para el individuo, dado que desarrollan y califican los atributos e inclinaciones de cada individuo, hasta volverse aptas y convertirse en una vasija que sirva a Su trabajo bendito.
69) Por eso, debemos entender la esencia del amor al Creador, a partir de las propiedades del amor con las cuales la persona se relaciona con su amigo. Necesariamente, también el amor al Creador es influido por estos atributos, ya desde un principio, estos solo fueron introducidos en el hombre para Su nombre."
3. Baal Hasulam. No es el momento de reunir el ganado (editado)
"Uno no debe excluirse del público y pedir para sí mismo, ni siquiera para complacer a su creador, sino solo para todo el público. Quien se aleja del público para pedir específicamente para su propia alma no construye. Por el contrario, inflige ruina a su alma, como en (Midrash Rabbah, capítulo 7, punto 6) «Todo aquel que es orgulloso», ya que no puede haber nadie que se retire del público sin revestirse de orgullo. Ay de él, porque inflige ruina a su alma. Incluso durante el trabajo, cuando uno reza solo, en contra de su voluntad se aleja del público y arruina su alma, ni siquiera hubo un despertar de nadie de los hijos de Israel para exigir nada personal, porque nadie necesitaba nada porque no se sentían como seres separados, y este era su poder para salir de Egipto con mano poderosa. Por lo tanto, cada uno debe reunirse con todas sus fuerzas en el conjunto de Israel con cada súplica al Creador en la plegaria y en el trabajo. Debe incluirse a sí mismo en la raíz de todo Israel."
4. Rabash, Cada uno ayudará a su prójimo Artículo 4, 1984
"Hay una cosa que es común a todos: el estado de ánimo. Como dijeron: «Si hay una preocupación en el corazón del hombre, que lo hable con los demás». Esto se debe a que, en lo que respecta al estado de ánimo, ni la riqueza ni la erudición pueden ayudar al hombre.
Más bien, es una persona la que puede ayudar a otra al ver que su amigo está en una estado de bajeza. Está escrito: «Uno no se libera a sí mismo de la prisión». Más bien, es precisamente su amigo quien puede provocarle un buen estado de ánimo.
Esto significa que su amigo lo levanta del estado en que se encuentra, a un estado de ánimo vivo. Entonces, empieza otra vez a recuperar la fuerza y la seguridad de la vida y la riqueza, y empieza como si su meta estuviera ahora cerca de él.
Resulta que cada uno debe estar atento y pensar cómo puede ayudar a su amigo a elevar el estado de ánimo porque con respecto al estado de ánimo, cualquiera puede encontrar en su amigo un lugar carente que él puede llenar."
5. Baal HaSulam, La garantía mutua (El Arvut) 17-18
״Israel son garantes los unos por los otros, tanto si cumplen o si no cumplen. Por el lado positivo, si cumplen con la garantía mutua, de tal forma que cada uno se preocupa y satisface todas las necesidades de sus amigos, entonces pueden cumplir con la Torá y las Mitzvot en su totalidad, es decir, darle contento a su Hacedor (Punto 13). Y por el lado negativo, es decir, si una parte de la nación no quieren cumplir con la garantía mutua, sino que prefieren sumirse en el amor propio, entonces ellos causan que el resto de la nación permanezcan sumidos en la suciedad y la bajeza, sin poder salir jamás de la impureza.
Por eso el Taná (Rabí Shimon Bar Yojai) nos explica el asunto de la garantía mutua diciéndonos que se asemeja a dos hombres que se encontraban en un bote, cuando uno de ellos comenzó a hacer un agujero debajo de él, en el bote, su amigo le preguntó: «¿Por qué haces ese agujero?» Su amigo le respondió: «¿Qué te importa?, yo estoy agujereando debajo mío, no debajo de ti», a lo que el otro replicó: «¡Tonto!, los dos nos hundiremos juntos en el bote»."