Curso de decenas- Lección 30: La intención

Curso de decenas- Lección 30: La intención

Contenido de la lección
Materiales

Curso de decenas - Lección 30

Tema: La intención.

Fragmentos elegidos de las fuentes


1. RABASH, Artículo No. 577, "Con respecto a la meta"

El propósito del trabajo del hombre es lograr la intención de otorgar, pues no hay nada que corregir en la acción externa, ya que el Kli [vasija] que fue creado por el Creador no sufrirá ningún cambio. Más bien, todos los cambios deben ser en la intención, lo que significa que, dado que el propósito de la creación es hacer el bien a Sus creaciones, Él creó un Kli para este propósito, llamado "deseo y anhelo de recibir placer".

Sin embargo, para no tener el pan de la vergüenza, sino sólo a través de la equivalencia de la forma, se hizo una corrección llamada Tzimtzum [restricción], para no recibir a menos que sea con el fin de otorgar. En otras palabras, en el mismo Kli que tenía antes, es decir, la voluntad de recibir, pero con un objetivo diferente, es decir, no recibir porque quiere satisfacer su carencia, sino por las Mitzvot [preceptos] del Creador, ya que Él quiere hacer el bien a Sus creaciones.


2. RABASH, Artículo No. 577, "Con respecto a la meta"

Todo el trabajo se centra únicamente en la intención de llegar a que el hombre anhele otorgar. Esto se llama "trabajo interno", que es algo oculto, y no visible en el exterior. Es la intención del hombre en el acto que realiza.

Sin embargo, para lograr la intención llamada "trabajo interno", primero se necesita el trabajo externo, que son las acciones, algo visible, es decir, que su trabajo es reconocible al ojo. Por el contrario, la intención es interna y oculta.


3. Rabash ¿Cuál es la acción del hombre en el trabajo, que es atribuido al Creador,? Artículo N° 31, 1988

Si la intención de una persona es únicamente dar contento al Creador y no en beneficio propio, no mira el tamaño del placer. Solo mira la cantidad de pasión con la que quiere deleitar al Creador, ya que a través del anhelo de deleitar al Creador, provoca equivalencia de la forma en la raíz de su alma. Esto, a su vez, hace que se extraiga más abundancia, ya que el superior quiere dar más de lo que la inferior desea recibir, y lo único que faltan son las vasijas de otorgamiento. Resulta que, al sobreponerse en el otorgamiento, de por sí, se extiende una gran abundancia. Por esta razón, no necesitamos pedir grandes luces, sino, solo tratar de tener grandes vasijas, las cuales son vasijas de otorgamiento.


4. RABASH, Artículo Nº 390, "Coacción e Inversión"

Una persona no tiene nada que dar al Creador, como está escrito: "Si tienes razón, ¿qué le darás a Él?". Todo lo que uno puede dar al Creador es la intención, llamada "por Mi nombre". No hay nada más que pueda darle porque el Creador no tiene carencias para que se le pueda dar algo. Por lo tanto, todo lo que le damos a Él es solo la intención.


5. Rabash ¿Qué significa que la Torá fue entregada desde la oscuridad, en el trabajo? Artículo N° 21, 1988

Todas las acciones que Él nos ha dado para hacer son solo para obtener esta intención de otorgar. Entonces, ¿Cómo podemos hacer lo anterior, ya que no puede haber coerción del corazón y el deseo?

Baal HaSulam interpretó «Lo que Dios ha creado para hacer». «Lo que Dios ha creado», significa que es sobre esto lo que el hombre debe «Hacer», sobre lo que Él ha creado. Debemos interpretar «Lo que Dios ha creado», que significa que la creación se llama «Existencia a partir de la ausencia», refiriéndose al deseo de recibir. «Hacer» pertenece a las criaturas, quienes deben colocar en el hacer la intención de otorgar. Esto significa que todo lo que las criaturas deben hacer es solo tener la capacidad de dirigir con el fin de otorgar. Esto se llama «Lo que Dios ha creado para hacer». Este hacer pertenece a las criaturas.


6. Rabash ¿Cuál es la medida del arrepentimiento? Artículo N° 1,1988-89

Debemos saber que cuando el hombre quiere dejar de hacer solo el trabajo práctico, que es sin intención, y quiere comenzar este trabajo práctico con la intención de otorgar, esto requiere mucho trabajo, dado que cuando el cuerpo comienza a escuchar acerca de la intención de otorgar, inmediatamente comienza a resistirse y no deja continuar con este trabajo, además le muestra los colores oscuros en este trabajo.

En esa situación, uno debe creer que solo el Creador puede ayudarlo. Aquí es donde el hombre puede dar una verdadera plegaria.


7. Rabash ¿Qué significa que no hay bendición sobre aquello que se cuenta, en el trabajo? Artículo Nº 31, 1990

Desde la perspectiva de la intención, no hay diferencia si el acto es de otorgamiento o de recepción. Ambas acciones necesitan corrección, para que la intención, también sea con el fin de otorgar.

Esto es así porque el trabajo está principalmente en el corazón. Es decir, la persona debe alcanzar el grado de amor al Creador, como está escrito: «Y amarás al Señor tu Elokim con todo tu corazón y con toda tu alma». Todo lo que hacemos en la Torá y las Mitzvot (preceptos) es para corregir el corazón. Está escrito al respecto («Introducción al libro, Panim Meirot uMasbirot», punto 10): «Vengan a ver las palabras del sabio, Rabí Abraham iben Ezra: “... Sepan que todas las Mitzvot que están escritas en la Torá o las convenciones que los patriarcas han establecido…, son todas para corregir el corazón: ‘Porque el Señor exige todos los corazones’”».


8. Rabash ¿Qué significa que no hay bendición sobre aquello que se cuenta, en el trabajo? Artículo Nº 31, 1990

Antes de que uno tenga la intención de otorgar sobre el deseo de recibir, ese deseo le causaba amargura. En cada cosa espiritual que quería tocar sentía un sabor amargo porque había Tzimtzum (restricción) y ocultamiento en el deseo de recibir para sí mismo, por lo que era imposible probar un buen sabor en la espiritualidad. En otras palabras, cualquier cosa sagrada le hacía sentir alejamiento, es decir, difícil de acceder, e imposible de disfrutar en el deseo de recibir para sí mismo. Esto se llama «Amargo».

Sin embargo, si pone la intención con el fin de otorgar por encima de este deseo, ve y siente que hay dulzura en cada cosa de la santidad.