Curso "Trabajo práctico en grupo/decena" - Lección 27 “La importancia de la lección matinal diaria”

Curso "Trabajo práctico en grupo/decena" - Lección 27 “La importancia de la lección matinal diaria”

Contenido de la lección
Materiales

Curso "Trabajo práctico en grupo/decena" - Lección 27

Tema: La importancia de la lección matinal diaria

Fragmentos elegidos de las fuentes


1. Baal HaSulam, Carta 22

"Establecer tiempos fijos para el estudio de la Torá, sin ninguna interrupción para conversaciones ligeras, Dios no lo quiera. Procura fijar un tiempo de no menos de cinco horas consecutivas, y puedes establecerlas cuando desees, a lo largo de las horas del día. Pero lo principal es que no interrumpas con ninguna conversación en medio, y que sean continuas… Y cuídate de no olvidar nada del estudio; por ello, repasa el aprendizaje como es debido. Y es correcto que aprendas a enseñar, pues esto te será de gran beneficio…

Asimismo, puedes estudiar en grupo con quien desees durante esas cinco horas mencionadas. Sin embargo, no hables de otros asuntos que no estén relacionados con el estudio…"


2. Rabash, Artículo 647 “Para la oración se requiere una carencia”

"Nuestros sabios dijeron: “¿Has fijado tiempos para el estudio de la Torá?”

Y puede decirse que el concepto de “fijar tiempos” significa que aunque la persona no tenga deseo ni necesidad, aun así debe estudiar la Torá, porque la Torá misma le otorga santidad, incluso si no siente ninguna necesidad de estudiar."


3. Rabash, Artículo 41, 1989 "La programación diaria"

"Por esta razón, es bueno dedicar un tiempo fijo para estudiar únicamente asuntos que hablen de fe y otorgamiento, ya que cuando estudia estas cuestiones, uno se adhiere a tales pensamientos y entonces es más fácil de aceptar el adherirse a la luz de la Torá."


4. Rabash, Artículo 12, “¿Qué es Torá y trabajo en el camino del Creador?”, 1988

"La persona debe esforzarse en hacer un gran esfuerzo antes de ponerse a estudiar, para que su estudio dé frutos y buenos resultados.

Es decir, que el estudio le traiga la Luz de la Torá, mediante la cual tendrá la capacidad de devolverlo al bien. Entonces, a través de la Torá, se convierte en un sabio discípulo. ¿Y qué es un sabio discípulo?

Dijo mi padre y maestro, de bendita memoria: discípulo es aquel que aprende de un sabio. Es decir, el Santo, bendito sea, es llamado “sabio”, y la persona que aprende de Él es llamada “discípulo de un sabio”.

¿Y qué debe aprender la persona del Santo, bendito sea? Él dijo que la persona debe aprender del Creador una sola cosa: así como es sabido que el deseo del Creador es únicamente otorgar, de la misma manera la persona también debe aprender de Él a ser otorgante. A esto se le llama “sabio discípulo”."